El día tiene 24 horas para todo el mundo, pero no todos las aprovechan de la misma manera. En el mismo periodo de tiempo en que algunos son capaces de hacer mil cosas otros apenas pueden hacer una o dos. ¿De qué manera influye la distribución del tiempo en la creatividad o, por ir más lejos, en la genialidad? Eso es precisamente lo que Mason Currey trata de averiguar en su obra Daily Rituals: How Artists Work, donde, a pesar de el nombre, ha investigado y recogido las rutinas diarias no solo de artistas sino de escritores, filósofos, científicos o matemáticos. Los hay que llegan a mantener la misma rutina con una rigidez inflexible durante décadas, mientras que otros solo la utilizan durante períodos creativos, mientras trabajan en alguna obra.
Basándose en el libro de Currey, RJ Andrews ha diseñado una curiosa infografía para Info We Trust en la que representa en forma de reloj las 24 horas de dieciséis de estos genios creativos ‒aquí traducida al español‒. Andrews ha utilizado varios colores para agrupar las distintas rutinas referidas al sueño, al trabajo, a las actividades fisiológicas, al ejercicio, al ocio o a otros menesteres menos comunes, distribuidas a lo largo del día.
De un solo vistazo podremos ver qué genios trabajan durante la noche y cuáles por el día, quiénes disponen de más tiempo libre y quiénes se ven obligados a compaginar la creación con un trabajo que les procure sustento. Algunas de esas rutinas, como no podía ser de otra manera, resultan bastante excéntricas, como por ejemplo la visita diaria de Víctor Hugo al barbero o la maratoniana sesión de escritura de Balzac durante toda la noche gracias a unas cincuenta tazas de café solo diarias. Además se acompaña de otros datos curiosos, como el detalle de que Beethoven tomarapor las mañanas sesenta granos de café exactamente en cada taza o que Víctor se despertara con el sonido de un arma de fuego.
Por cierto, si te interesa conocer más excéntricas manías creativas de escritores te recomiendo Escribir es un tic que Francesco Piccolo publicó en Ariel, con excelentes ilustraciones de Anthony Garner.
viernes, 20 de junio de 2014
jueves, 19 de junio de 2014
Los hábitos de sueño de los genios creativos
Los beneficios de dormir adecuadamente son innumerables. Entre ellos, según un estudio realizado por la Universidad de Notre Dame en Estados Unidos, puede ayudar a consolidar la memoria, a reorganizar la información y a extraer datos relevantes fomentando la creatividad, especialmente en el sueño profundo o en las fases de sueño MOR en que este es más intenso. Sin embargo, ¿hasta qué punto se cumple observación en las grandes mentes creativas de la historia?
Para comprobarlo la revista New York ha elaborado una infografía en donde contrasta los hábitos de sueño de 27 genios creativos de todas las disciplinas, basándose en la obra de Mason Currey Daily Rituals: How Artists Work, donde se recogen las rutinas diarias no solo de artistas sino de escritores, filósofos, científicos o matemáticos. No es la primera vez que se realiza ‒y yo la comento‒ una infografía de este tipo. Hace unos meses RJ Andrews diseñó una curiosa infografía para Info We Trust en la que representaba en forma de reloj las 24 horas de dieciséis de estos genios creativos, incluyendo, por supuesto, sus horas de sueño. En esta ocasión la lista se amplía y se centra exclusivamente en este aspecto.
A simple vista lo más normal es que se vayan a dormir entre las 21:00 y las 00:00 y que se levanten entre las 6:00 y las 8:00, con una media de sueño de unas siete u ocho horas. Llaman la atención los hábitos de Balzac, que se iba a dormir a las 18:00 de la tarde, se levantaba a la 1:00 de la noche y se pasaba toda la jornada en vela, a base de cafés ‒unas 50 al día‒, para rematarla con una pequeña siesta mañanera. Flaubert, por su parte, se va a dormir a las 3:00 de la noche y se levanta a las 10:00 de la mañana., mientras que Scott Fitzgerald se acostaba a las 3:30 y se levantaba a las 11:00. Los más dormilones Flannery O´Connor y Marina Abramovic con diez horas; los menos Freud o Nabokov con unas escasas seis horas.
Para comprobarlo la revista New York ha elaborado una infografía en donde contrasta los hábitos de sueño de 27 genios creativos de todas las disciplinas, basándose en la obra de Mason Currey Daily Rituals: How Artists Work, donde se recogen las rutinas diarias no solo de artistas sino de escritores, filósofos, científicos o matemáticos. No es la primera vez que se realiza ‒y yo la comento‒ una infografía de este tipo. Hace unos meses RJ Andrews diseñó una curiosa infografía para Info We Trust en la que representaba en forma de reloj las 24 horas de dieciséis de estos genios creativos, incluyendo, por supuesto, sus horas de sueño. En esta ocasión la lista se amplía y se centra exclusivamente en este aspecto.
A simple vista lo más normal es que se vayan a dormir entre las 21:00 y las 00:00 y que se levanten entre las 6:00 y las 8:00, con una media de sueño de unas siete u ocho horas. Llaman la atención los hábitos de Balzac, que se iba a dormir a las 18:00 de la tarde, se levantaba a la 1:00 de la noche y se pasaba toda la jornada en vela, a base de cafés ‒unas 50 al día‒, para rematarla con una pequeña siesta mañanera. Flaubert, por su parte, se va a dormir a las 3:00 de la noche y se levanta a las 10:00 de la mañana., mientras que Scott Fitzgerald se acostaba a las 3:30 y se levantaba a las 11:00. Los más dormilones Flannery O´Connor y Marina Abramovic con diez horas; los menos Freud o Nabokov con unas escasas seis horas.
miércoles, 18 de junio de 2014
Hallan una veintena de poemas inéditos de Pablo Neruda.
Más de veinte poemas inéditos del poeta chileno Pablo Neruda fueron hallados durante una revisión de los archivos del autor por parte de la Fundación Pablo Neruda, anunció hoy la editorial Seix Barral, que los publicará a finales de 2014 en Latinoamérica y principios de 2015 en España.
Según informó hoy la editorial, los poemas fueron encontrados en unas cajas que contenían los manuscritos de las obras del poeta, durante una revisión exhaustiva por parte de la Biblioteca de la Fundación Pablo Neruda, bajo la dirección de Darío Oses.
En esta revisión se comprobó que algunos poemas manuscritos de extraordinaria calidad no se habían incluido en las obras publicadas correspondientes a cada caja.
La publicación de este material inédito de Neruda, el más importante hallado hasta ahora del poeta, se hará coincidir con el 110 aniversario del nacimiento del Premio Nobel y el 90 aniversario de la publicación de “Veinte poemas de amor y una canción desesperada”.
Para Seix Barral, la certificación de la autoría de estos más de veinte poemas “los convierte en el mayor hallazgo de las letras hispanas en los últimos años, un acontecimiento literario de importancia universal”.
La relevancia de este hallazgo reside en que los poemas encontrados fueron escritos con posterioridad a “Canto general” (1950), en la época de madurez de Pablo Neruda.
Previamente, solo habían aparecido dos trabajos inéditos de Neruda: “El río invisible” (Seix Barral, 1980), que incluía poesía y prosa de juventud, y sus poemas de adolescencia, “Cuadernos de Temuco” (Seix Barral, 1996).
El poeta y académico Pere Gimferrer, que ha estado muy implicado en la publicación de estos inéditos, valora que en los nuevos poemas de Neruda hallamos “el poderío imaginativo, la desbordante plenitud expresiva y el mismo don, el apasionamiento erótico o amatorio que para la invectiva, la sátira o el mínimo detalle cotidiano convertido en poema”.
“Es decir (se encuentra) por igual el Neruda de ‘Odas elementales’ y el Neruda de ‘La Barcalora’, el de ‘Memorial de Isla Negra’ e incluso el de ‘Estravagario’”, aclara Gimferrer.
Seix Barral avanzó hoy un fragmento de un poema sin título, escrito en 1964, el año en que aparece “Memorial de Isla Negra”, la gran recapitulación poética autobiográfica de Pablo Neruda al cumplir sesenta años:
“Reposa tu pura cadera y el arco de flechas mojadas/extiende en la noche los pétalos que forman tu forma/que suban tus piernas de arcilla el silencio y su clara escalera/peldaño a peldaño volando conmigo en el sueño/yo siento que asciendes entonces al árbol sombrío que canta en la sombra/Oscura es la noche del mundo sin ti amada mía,/y apenas diviso el origen, apenas comprendo el idioma,/con dificultades descifro las hojas de los eucaliptos”.
Este poema fue encontrado en la Caja 52, que contiene materiales muy diversos. Los originales son mecanografiados y no se halló una versión manuscrita del mismo, precisó la editorial.
Según informó hoy la editorial, los poemas fueron encontrados en unas cajas que contenían los manuscritos de las obras del poeta, durante una revisión exhaustiva por parte de la Biblioteca de la Fundación Pablo Neruda, bajo la dirección de Darío Oses.
En esta revisión se comprobó que algunos poemas manuscritos de extraordinaria calidad no se habían incluido en las obras publicadas correspondientes a cada caja.
La publicación de este material inédito de Neruda, el más importante hallado hasta ahora del poeta, se hará coincidir con el 110 aniversario del nacimiento del Premio Nobel y el 90 aniversario de la publicación de “Veinte poemas de amor y una canción desesperada”.
Para Seix Barral, la certificación de la autoría de estos más de veinte poemas “los convierte en el mayor hallazgo de las letras hispanas en los últimos años, un acontecimiento literario de importancia universal”.
La relevancia de este hallazgo reside en que los poemas encontrados fueron escritos con posterioridad a “Canto general” (1950), en la época de madurez de Pablo Neruda.
Previamente, solo habían aparecido dos trabajos inéditos de Neruda: “El río invisible” (Seix Barral, 1980), que incluía poesía y prosa de juventud, y sus poemas de adolescencia, “Cuadernos de Temuco” (Seix Barral, 1996).
El poeta y académico Pere Gimferrer, que ha estado muy implicado en la publicación de estos inéditos, valora que en los nuevos poemas de Neruda hallamos “el poderío imaginativo, la desbordante plenitud expresiva y el mismo don, el apasionamiento erótico o amatorio que para la invectiva, la sátira o el mínimo detalle cotidiano convertido en poema”.
“Es decir (se encuentra) por igual el Neruda de ‘Odas elementales’ y el Neruda de ‘La Barcalora’, el de ‘Memorial de Isla Negra’ e incluso el de ‘Estravagario’”, aclara Gimferrer.
Seix Barral avanzó hoy un fragmento de un poema sin título, escrito en 1964, el año en que aparece “Memorial de Isla Negra”, la gran recapitulación poética autobiográfica de Pablo Neruda al cumplir sesenta años:
“Reposa tu pura cadera y el arco de flechas mojadas/extiende en la noche los pétalos que forman tu forma/que suban tus piernas de arcilla el silencio y su clara escalera/peldaño a peldaño volando conmigo en el sueño/yo siento que asciendes entonces al árbol sombrío que canta en la sombra/Oscura es la noche del mundo sin ti amada mía,/y apenas diviso el origen, apenas comprendo el idioma,/con dificultades descifro las hojas de los eucaliptos”.
Este poema fue encontrado en la Caja 52, que contiene materiales muy diversos. Los originales son mecanografiados y no se halló una versión manuscrita del mismo, precisó la editorial.
martes, 17 de junio de 2014
Entre los muchos libros olvidados por la historia, se encuentra esta obra maestra de la literatura fantástica, escrita por Jan Potocki. Es hora de desempolvarla.
"Desde su aparición fragmentada, el texto no ha dejado de sorprender a los aficionados a la literatura fantástica, que reconocen en él una obra maestra del género"
Desde mi secreter, como lo habrán hecho miles de escritores desaparecidos, escribo esta columna, para que puedan conocer aquellos tesoros de empastes gruesos y polvorientos que han caído en mis manos, redefiniendo mi concepción del mundo de las letras y el de las personas.Es el caso del "Manuscrito encontrado en Zaragoza" del conde polaco Jan Potocki, intelectual que se dedicó a viajar por el mundo, plasmando sus vivencias en delirantes relatos llenos de misterio, con una considerable carga sobrenatural.
En los años 1804 y 1805, se lanzó una edición muy limitada. Desde su aparición fragmentada, el texto no ha dejado de sorprender a los aficionados a la literatura fantástica, que reconocen en él una obra maestra del género.
Estructurada como un diario y ambientada en Zaragoza, alrededor de 1715, su protagonista, Alfonso Van Worden, es un oficial de la Guardia Valona que atraviesa Sierra Morena en dirección a Madrid, donde entrará como capitán al servicio del rey de España Felipe V.
Mientras transcurre la historia, se encuentra con seres extraordinarios: hermosas brujas, siniestras princesas endemoniadas, gitanos, árabes místicos, ladrones, hombres poseídos, miembros de la Inquisición, cabalistas y personajes como el Judío Errante.
Ellos mismos se apropian del relato y cuentan sus inquietantes historias en torno a míticos lugares como la Venta Quemada, la Posada de los Alcornoques, o las orillas del Guadalquivir en Sierra Morena.
El autor es capaz de mezclar, con una habilidad extraordinaria, las historias, generando el efecto de un relato dentro de otro, lo cual termina atrapando al lector, quien difícilmente puede dejar de leer el libro hasta que acaba un episodio.
Su estructura se desarrolla constantemente en forma laberíntica, generando un clima alucinante. En la primera jornada, Potocki nos conduce sigilosamente, entre retórica y una exquisita narración, hacia una escena lésbica e incestuosa entre dos hermanas, las princesas moras Emina y Zibedea. Luego, el protagonista, tras haber gozado de la gentileza de ambas damas, despierta entre dos ahorcados, los hermanos Zoto, famosos bandidos de la región.
Los personajes van envolviendo a Alfonso Van Worden en un manto de engaños, poniendo al límite su razón y templanza, con un final, por lo menos, inesperado.
Existe también una segunda parte de este libro, que habla de la vida de Avadoro, personaje que transcurre en un devenir burgués y cortesano, casi suprimiendo la incorporación del factor fantástico, por lo cual recomiendo comenzar disfrutando la primera parte en forma detenida y analítica, ya que está cargada de símbolos y códigos insertos en la narración, lo cual lejos de volverla tediosa, la convierte en una pieza única en su género.
jueves, 5 de junio de 2014
Se descubre una ballena varada oculta en una pintura holandesa del siglo XVII
Estaba en un cuadro de Hendrick van Anthonissen en el Museo Fitzwilliam de Cambridge.
Cuando unos conservadores de arte en el Reino Unido estaban limpiando un paisaje marino holandés del siglo XVII, se encontraron con una sorpresa: una imagen de una ballena varada que había estado oculta durante al menos 150 años.
Hasta hace poco, la pintura "Vista de la playa de Scheveningen", creada por Hendrick van Anthonissen hacia 1641, mostraba simplemente grupos de personas reunidas en una playa der La Haya, en los Países Bajos.
"Parecía una pintura muy modesta que representa una escena muy tranquila de playa situada en invierno", dijo Shan Kuang, una estudiante de conservación en la Universidad de Fitzwilliam Museum de Cambridge, en un nuevo video que explica el extraño hallazgo. "Había grupos de personas reunidas. No estaba claro por qué estaban allí, pero no parecían demasiado fuera de lo normal".
Kuang fue la encargada de eliminar una capa de barniz, que se encuentra normalmente en pinturas al óleo, pero desafortunadamente amarillea con el tiempo. Cuando ella empezó a limpiar, emergió una figura en el horizonte del océano al lado de una forma que parecía una vela. Esto fue "muy peculiar e inesperado", dijo Kuang. Pero al limpiar aún más con un bisturí y disolvente reveló que la vela flotando en realidad estaba de pie encima de una ballena, y lo que al principio parecía ser una vela era en realidad la aleta de la ballena.
En el momento que fue creada la pintura hubo una oleada de interés público hacia las ballenas, dijeron los investigadores del museo, y señalaron que los registros históricos documentan un número de varamientos de ballenas en la costa de los Países Bajos en el comienzo del siglo XVII.
El Museo Fitzwilliam adquirió "Vista de la playa de Scheveningen" en 1873 cuando un donante entregó varias pinturas de paisajes holandeses. No hay ninguna indicación de que nadie en ese momento sabía que el cuadro de Van Anthonissen contó originalmente con una ballena varada. No está claro cuándo o por qué alguien decidió que la ballena tenía que desaparecer, pero un análisis de la pintura utilizada para encubrir el animal sugiere que la alteración tuvo lugar en el siglo XVIII o XIX, antes de que se donase la pintura.
"Hoy en día tratamos a las obras de arte como entidades, pero en los siglos anteriores las pinturas eran a menudo elementos de diseño interior que se adaptaban para ajustarse a ciertos espacios - o para adaptarse a los gustos cambiantes", explicó Kuang en un comunicado. "Es posible que se quitase la ballena porque la presencia de un animal muerto fue considerada ofensiva - o tal vez sin la ballena la imagen era más comercial".
La pintura está en exhibición permanente en la galería de la pintura holandesa del Siglo de Oro del Museo Fitzwilliam.
domingo, 1 de junio de 2014
Concurso Literario.
A comenzado el " Primer Concurso literario de Doctrinarios Doctos" ( Memes Doctos, La Doctrina del Saber, La Doctrina del Meme, Filosorraptor, Marciano, demasiado marciano intergaláctico y Eres todo un rojillo. (páginas de facebook)) en donde podrán concursar por publicitar en nuestras páginas a elección sus textos, esta permitido todo tipo de textos en el concurso, este esta dividido en dos categorías, adulto y adolescente (sub 18). La fecha límite de este es hasta el 30 de junio.
Texto número 2 por Gabriel Fraija
Gabriel Fraija
16 años.
La bruma
Antes de haber fragmentado
Al mar en mares
Y al pueblo en razas.
Antes de que filudas piedras
Hubieran afilado lanzas
En sangrantes heridas.
El silencio era bruma
Y el silencio era vida.
Antes de que lo dicho se escribiera,
Había escrito
En augusta piedra
De una montaña
Que en posteriores tiempos de
Mares y de razas
Y lanzas filudas,
Alguien, cualquiera, escribiría
A los provectos tiempos
En que el silencio era bruma.
16 años.
La bruma
Antes de haber fragmentado
Al mar en mares
Y al pueblo en razas.
Antes de que filudas piedras
Hubieran afilado lanzas
En sangrantes heridas.
El silencio era bruma
Y el silencio era vida.
Antes de que lo dicho se escribiera,
Había escrito
En augusta piedra
De una montaña
Que en posteriores tiempos de
Mares y de razas
Y lanzas filudas,
Alguien, cualquiera, escribiría
A los provectos tiempos
En que el silencio era bruma.
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